septiembre 17, 2021

La contaminación de los incendios forestales provoca 234 muertes al año en España y 33.500 en el mundo

Publican el primer estudio global sobre el efecto de las partículas que genera el fuego, capaces de viajar cientos de kilómetros. El daño a la salud irá en aumento debido al cambio climático

La contaminación causada por el humo de los incendios forestales se ha convertido en un nuevo problema para la salud pública mundial, según acaba de mostrar el primer estudio en analizar a escala global las muertes vinculadas a las partículas que arrojan al aire los fuegos descontrolados. Los fallecimientos «directamente atribuibles a la polución de los incendios» ascienden a 33.500 por año en el mundo, una cifra que ha aumentado en las últimas décadas y se espera que siga creciendo en el futuro, a causa del cambio climático. Así se desprende de la nueva investigación, que hoy publica The Lancet Planetary Health y en la que han participado decenas de expertos de todo el mundo, España incluida.

Cuando se produce un incendio, la atmósfera se contamina con partículas de menos de 2,5 micras (PM2,5), las cuales se mantienen suspendidas en la atmósfera y pueden llegar a viajar hasta 1.000 kilómetros, según los investigadores. Por ello, los incendios no sólo pueden causar graves lesiones, quemaduras y daños psicológicos a quienes afrontan la catástrofe sobre el terreno, sino que también pueden dañar a los habitantes de ciudades y poblaciones que no han sido directamente afectadas, como muestra el nuevo estudio.

Las partículas PM2,5 proceden de diversas fuentes, como los motores diésel, y son un indicador común de la polución urbana, por lo que se miden de forma regular en las ciudades. Los científicos han cruzado las cifras de muertes en 749 urbes con los datos de concentración de partículas provenientes de incendios forestales, que consideran incluso «más tóxicas» que las generadas en entornos urbanos. Debido a su tamaño, aún más pequeño, penetran con facilidad en los pulmones y, a través de los alveolos, en la sangre.

Anteriores investigaciones ya habían mostrado que las partículas PM2,5 provenientes de incendios forestales representan un riesgo para la salud, al causar un aumento de las hospitalizaciones y las muertes. Pero los estudios se habían limitado a ciudades o áreas concretas. Ahora, por primera vez, se ha medido su impacto a escala mundial, y se ha confirmado una «robusta evidencia epidemiológica de los efectos agudos de la exposición a partículas PM2.5 vinculadas a incendios forestales, basada en un gran conjunto de datos multinacional y métodos estadísticos estándar», según concluye el estudio.