Salud

¿Posees alguna de estas 5 ventajas genéticas? ¡Eres un ganador evolutivo!

La mayoría de los seres humanos no posee una o ninguna de estas ventajas evolutivas que deberías conocer.

Estas 5 ventajas genéticas las tienen una porción muy pequeña de la población.
Su ADN surge gracias a la mutación genética y a un proceso natural que altera el ADN de manera evolutiva para quien las posee. Así como se heredan padecimientos, se suele pasar de generación en generación, estas transformaciones genéticas que les convierten en superhombres y supermujeres.

1. Visión submarina perfecta
La mayoría suele tener visión borrosa al sumergirse en el agua y abrir los ojos. Esto se debe a un problema de la física: la densidad del agua es similar a la del fluido ocular y la luz refractada no puede ingresar bien al ojo.

Es por esto que los humanos por lo general solo podemos ver bien cuando estamos en contacto con aire. Si eres de los que abren los ojos bajo el agua y ves perfectamente claro, seguramente es porque posees sangre moken. El pueblo moken habita en el mar de Andamán, un sector del océano Índico entre Birmania y Tailandia. Este segmento de la población se trata de una tribu que se la conoce como los “gitanos del mar” porque pasan la mayor parte del año viviendo en chozas sobre el agua o en botes, yendo a tierra sólo para abastecerse de suministros.

2. Tolerancia al frío

Resistir a bajas temperaturas, es una muestra de que eres descendiente de los pueblos originarios. El cuerpo humano tiene un rango normal de temperatura que oscila entre los 36.5 y 37.5 ℃. Esto quiere decir que en su gran mayoría estamos preparados para vivir en climas calurosos, no en fríos. Sin embargo, algunas poblaciones que sí tienen la capacidad, de resistir un clima extremo gracias a sus genes especiales.

Tribus como los Inuits, habitan en el Ártico o los Nenet, que viven en el norte de Rusia, son el claro ejemplo de que lo suyo, es el duro frío. Tan sólo imagina, ellos no tiemblan de frío, tienen menos glándulas sudoríparas, su piel es mucho más calurosa de lo normal y sus metabolismos tienen tasas mucho más altas.

  1. Menos horas de sueño
    Funcionar bien con menos horas de sueño, es el deseo de muchos y varios estudios demostraron que la mayoría de las personas necesitan dormir entre 7 y 9 horas para poder sentirse descansados. Mientras los expertos recomiendan como mínimo 8 horas de sueño, estos superhumanos se conformarán con menos, sin problemas de concentración y de salud, tanto físicos como mentales.

Por su parte, un estudio realizado a mellizos en 2014 llevó a la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño a descubrir que existe una mutación genética que permite que algunas personas necesiten menos horas de sueño.
Las personas con el gen DEC2 mutado tienen la capacidad de tener un sueño REM más intenso, lo que hace que su descanso sea más efectivo. Con 6 horas de sueño o menos se sienten completamente descansados y listos para encarar el día. Por desgracia, esta mutación afecta a una proporción extremadamente pequeña de la población, esto es menos del 1%.

4. Huesos más densos
Con el paso de los años, nuestros esqueletos perderán densidad y masa ósea por el envejecimiento. A este padecimiento se le conoce como osteoporosis y puede generar fracturas y deformaciones óseas. Y aunque la osteoporosis nos aqueja a la mayoría, existen algunas personas que tienen una mutación en un gen llamado SOST, que controla a la proteína esclerostina, que regula y controla el crecimiento de los huesos.

Un estudio realizado por científicos de Investigación y Desarrollo en Chiroscience en Bothell, Washington, donde se descubrió que quienes tienen esta mutación no pierden masa ósea a medida que envejecen. Sus huesos continúan acumulando densidad y masa con el paso del tiempo, dándoles el esqueleto de una persona mucho más joven. Esta mutación fue hallada en algunas personas de origen afrikaner, como se conoce a las poblaciones de origen holandés que viven en Sudáfrica. Por supuesto los científicos buscan la forma de replicar esta mutación para permitir que otras personas pueden revertir el envejecimiento de sus esqueletos.

5. Adaptación a las alturas
La falta de oxígeno por estar en las alturas, no es nada para estas personas que no les da por nada del mundo, el mal de altura o mal de montaña, el cual suele causar mareos, baja de presión, dolor de cabeza y trastornos respiratorios. Mientras existen trucos como moverse despacio, comer poco, no realizar grande esfuerzos, mascar coca y algunos otros recurren a medicamentos, no hay poder humano que los haga sentirse mejor con respecto a ello. Estudios realizados a los quechuas de los Andes y los tibetanos del Himalaya mostraron que ellos cuentan con ventajas genéticas que les han permitido adaptarse a su ambiente. Sus torsos son más grandes y tienen mayor capacidad pulmonar, lo que les permite incorporar más oxígeno con cada inspiración.

Y mientras que la mayoría de las personas produce más cantidad de células rojas cuando su cuerpo recibe poco oxígeno, ellos producen menos. Estas características se mantienen incluso cuando estas poblaciones se mudan a lugares más bajos, ya que forman parte de sus genes.

Ahora que lo sabes, ¿Eres parte de uno de estos superhéroes?

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